viernes, 7 de octubre de 2011

Dia 1. Segunda parte




Sé que el video no es gran cosa, pero entre que no sabía si tendría sonido o no, he hice una prueba experimental a ver si en el pc se escuchaba, y entre que aunque sea un video corriente, no os podéis ni imaginar el empalme que tenía al haber pisado tierra, después de 19 horas de vuelo, creo que merece la pena subirlo, para que veáis con mis ojos lo que viví (Viendo ahora que el video funciona con el audio, haré muchos más).
Cuando bajamos del avión no sabía hacia dónde mirar, estaba gilipollas entre el cansancio y la estupefacción de estar donde estaba. Apagué el vídeo sin esperanza de que hubiese funcionado, y decidí seguir caminando hacia una salida en donde nos tomarían el control de todo.
Japoneses que partían el bakalao uniformados nos hicieron rellenar mil cuestionarios preguntándonos las razones por las cuales estábamos en su país. Alguna de ellas era del tipo “¿Tenéis intención de cometer algún tipo de atentado?” “¿Traes drogas a nuestro país?” “¿Eres un asesino en serie?”
Acojonante.
Al pasar esa primera prueba, llegamos a la salida de la estación, donde esperaríamos a nuestro guía (Razi). Al principio sentí una sensación extraña. La típica sensación de: “Estoy en Japón y no estoy tan emocionado como debería estar”. Si alguna vez os pasa esto, no os metáis presión, porque es de lo más normal. Estamos predispuestos a llegar a sitios en los que la gente nos recibirá con aplausos y una alfombra roja, o a ver las cosas el triple de magnificas de lo que son, simplemente porque nuestro coco ha decidido engrandecerlas (y eso que ya son grandiosas). A eso le sumo que llevaba dos días sin dormir, sudaba, olía mal, 13 horas de vuelo mas dos hasta la escala en Londres mas 4 de espera en su estación más Jet lag…
Demasiado desconcertante todo.
Una cosa flipante que capté desde el primer momento, fue la disposición y el civismo de la gente. Conocimos un Español mientras esperábamos a Razi en la estación (chaval al que llamaremos estos días y con el que quedaremos), y los policías siempre venían hacia nosotros a pedirnos amablemente el visado y tomarnos los datos. Lo acojonante fue cuando vinieron otros distintos la segunda vez, y les dijimos que era la segunda vez que nos lo pedían. En ese momento, sólo les falto arrodillarse para pedirnos perdón repetidas veces por no haberse dado cuenta. Flipamos. Esto ocurrió una tercera vez, con policías distintos, a los que contestamos que era la tercera vez que venían. Casi nos besan los pies pidiéndonos disculpas una vez más…
En ese momento, sólo en ese momento y mientras en una pantalla de plasma gigante bailaban niñas monas con vestidos sexys japoneses, entendí que estaba en Japón.
Razi apareció por fin, y fuimos al andén de metro donde quedamos con los otros viajeros a quienes conocimos. Nuestro destino estaba algo lejos, cerca del barrio de Akihabara, y el trayecto se hizo entre barrios japoneses ante los que se me fundían los esquemas.
¿Alguna vez habéis imaginado algo y después cuando lo veis os lleváis una decepción? Aquí no pasa. Todo no era solo como imaginaba, sino mejor. En ese momento supe que sería mi viaje, y que independientemente de que estuviese acompañado con gente más o menos afín a mí, viviría mi experiencia como mía.
Cuando salimos del metro comenzó el verdadero Tokio, sin que nadie me mentalizase me ví envuelto entre edificios impresionantes en una ciudad futurista.











De esto os hablaré más de una vez porque no deja de impresionarme y quiero que apreciéis en mis fotos. En Tokio, esto es literal, NO EXISTEN PAPELERAS. No os estoy diciendo que no existen salvo la que encuentras por casualidad en un parque o en una esquina, si os digo que no existen, es que no existen. De verdad, es un poco increíble pero es que no hay papeleras, ya no puedo repetirme más. Aun con todo, lo más acojonante es que NO HAY NI UN JODIDO PAPEL EN EL SUELO. Yo esto, perdonad que me repita pero es que sé que por mucho que lo diga va a parecer que me lo invento. Madre mía, chicos, que no hay papeleras, que la peña acumula basura en su casa y por las mañanas la deja en la calle para que la recojan, y no hay ni un solo chicle, bolsa, cigarro, lo que queráis en el suelo. De todas formas, en mis fotos podréis apreciarlo.
 A parte de que me encuentro ante unas calles impolutas, japoneses que se cruzan como cabizbajos, sin mirarse unos a otros, japonesas monas, más de lo que imaginas o ves por televisión y unas calles cuyas texturas parecen tupidas… Es una ciudad silenciosa.
 Ciudad silenciosa. La peña andaba, iba y venía, pero el único sonido era el de una circulación de vehículos que fluían de manera respetuosa y sin armar ningún tipo de barullo. Sé que es demasiada información para vosotros ahora, pero es que dispongo de poco tiempo y no estoy escribiendo ni todo lo bien que querría ni tan conciso como me gustaría ser.
 Silencio, limpieza, respeto. Llevo dos días y estas tres reglas no varían. Encima puedes extrapolar estos tres términos a lo que quieras, Urbanismo, ser humano, tecnología, arquitectura… Son tantas cosas que mientras caminábamos hacia el hotel, yo era incapaz de asimilarlo…
 Intercambié un par de miradas con alguna japonesa y me sentí guay. Con qué poco nos conformamos en situaciones así, Dios mío.
 No puedo expresaros la sensación, aquí se queda corta, pero aunque sea reiterativo, sentía como si fuese mi momento y como si fuese el comienzo de un libro en el que era el protagonista.
 Al llegar al hotel (del que pondré fotos), nos duchamos etc etc, y Razi nos llevó al famoso barrio de Akihabara, lugar  en donde nos rodeaban los edificios conocidos mundialmente como la meca de todo lo friki, manga, anime e incluso cualquier bizarrada que se os pase por la cabeza. Tal como lo oís, estábamos en el más puro Tokio en su estado moderno y actual. Aquí os dejo fotos de cómo lo fui viviendo, no puedo especificaros demasiado porque ya os digo, que no tengo demasiado tiempo, pero espero que os hagáis una idea de al menos cómo me siento: 















 
Otakus, Cosplayers, Lolitas, Japoneses… En esos momentos sentí ganas de callejear y perderme, olvidando que tenía horas de cansandio acumulado y mi cabeza iba a estallar de agotamiento. La tarde y la noche transcurrió en ese barrio, ya que nuestro hotel está al lado. Cuando nos fuimos a la cama, o se fueron todos, hice algo guay. Me salí a las 12 de la noche a pasear por las calles de Tokio solo.
 Me calló un chaparrón de cojones.
 Pero no importaba, porque me compré un paraguas en una combini (Son como tiendas de todo a 100 abiertas las 24 horas), y me puse a andar inspirando fuerte.
 La ciudad estaba bastante concurrida en determinados sitios y sin embargo, todo era silencio literal.
 La gente de los establecimientos amable, todo transcurría en una frecuencia demasiado desconocida para mí, pero reconfortante y segura. Sé que Tokio tiene sus cosas buenas y sus malas. Sé que su civismo arrastra por detrás muchos tabús, o creía saberlo. No quiero idealizar nada, pero mi paseo anoche sólo por Tokio rodeado de gente de lo más variopinta y sin embargo, armoniosa, me hizo envidiar y desear muchas cosas que están lejos de mí en mi rutina, y que sé que a muchos que conozco les impactaría tanto o más como a mí, de manera muy positiva.

 Estoy en el segundo día de madrugada escribiendoos a escondidas en las escaleras del hotel, ya que el japones anciano de recepcion me ha dicho amablemente que cierran el vestibulo a las 2.30 de la madrugada. Tengo muchas sorpresas mejores y con más documentacion para mostraros, pero escribiré en otro momento porque aquí ahora mismo parezco un delincuente. Otro dato, sobre las 4.30 de la tarde comienza a esconderse el sol, por eso aquí las noches son super largas. Un abrazo a todos y no dejéis de seguirme que esto no es nada en comparación con todo lo que tengo que contaros. Por cierto, mañana tengo fiesta en un hotel con japonesas que quieren conocer españoles. Es como una fiesta de intercambio de culturas entre España y Japón o algo así. No lo sé. Pero mañana promete... Os mantendré informados y os contaré el día de hoy que os lo debo.

3 comentarios:

  1. Mariconzon, al final te me sales a la calle con lluvia y todo, luego andarás jodido de la garganta, pero te veo motivado, en tu ambiente y seguro que ese sentir te protege de gilipolleces de virus, estoy convencido de que los virus atacan mas a los que no tienen ningún tipo de motivación en la vida. Nos ha dado muy buen rollito verte en una jodida foto, a ver si sales en alguna mas, que te vendes muy caro. Nos tienes enganchados a media España... POL FAVOL NO DEJES DE ENVIARNOS TU SIGUIENTE ENTREGA

    SAYONARA BEIBI...

    ZANGUAN

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  2. 我々にあなた肉を話してください

    MAESTRO SAMURAI, TOMA DEL FRASCO CARRASCO...
    ESTO ES PARA QUE PRACTIQUES JAPONES CONMIGO.....
    QUE ME LO HE CURRAO, A VER SI ME CONTESTAS....
    EN JAPONES....

    IKEBANA....

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  3. Oh por dios, cada día es una entrada mejor, voy corriendo a leerme las otras(dejo de entrar y ya pones mil fotos, me encanta) Me fascino el vídeo, es que pienso copiarte aunque lo mío sería vía Facebook, a lo cutre. He visto en un edificio un gran anuncio de la nueva temporada de "Shakugan No Shana" !!! me encanta, sigue sigue y no pares que me tienes loca xDD

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