domingo, 22 de enero de 2012

Sigma Seven Blues.

Seven:


  Ayer sábado me levanté de la siesta algo traspuesto. Por más que intento ir de Caballero oscuro para Nani, los únicos resultados que obtengo es que me llame niño burbuja. Eructos seguidos a las 8 de la tarde insoportables, de estos que se te suben la bilis a la boca y o una de dos, o la escupes o te la tragas sintiendo el escozor en la garganta. Fue chungo.
 Creyendo que había hecho mal la digestión, quedé con un colega, Álvaro de la Fuente, al que hacía tiempo que no veía. Me hizo ilusión verle, de hecho seguro que la noche habría pintado bien si no fuese porque me empezaron a entrar unas repentinas náuseas, que me obligaron a entrar en un bar por Goya para vomitar a presión manchando hasta el suelo. Cuando pude respirar hondo, no pude disfrutar de muchos minutos más en buen estado, en el siguiente local al que entramos por tribunal, un dolor jodidamente punzante en los costados sobrevino, y literalmente expulsé el dolor en forma de vómito, sin tener compasión por el baño que clamaba piedad.
  Me volví a casa mareado, y como buen hipocondríaco creí que me estaba cambiando el metabolismo o algo, sin ninguna duda podría estar convirtiéndome en cucaracha, mujer u algún tipo de hongo azul.
  El resultado: La noche entera vomitando y con fiebre. Por no mencionar que no cago, sino que me sale líquido amarillo del culo.
  Soy un nenaza, mi cuerpo no acompaña a mi voluntad de salvar el mundo. Pero bueno, todos los motivados de la vida y héroes tienen su debilidad, si no, no molaría.



  Seis Sigma. Sigma es la letra del alfabeto griega que se emplea para designar una desviación típica, que mide la variación que se produce a lo largo de un proceso. Así pues, el rendimiento de un proceso está determinado por ésta medida, para designar lo bueno y lo malo en él.
  Cuanto mayor sea el valor de sigma dentro de una empresa, menor será la probabilidad de que un proceso genere defectos. Seis indica el nivel de perfección que una empresa pretende alcanzar, pues es el mayor número de calidad.
  Sigma además se representa como  operador matemático, representando sumas de muchos sumandos, o incluso infinitos sumandos.
  Extrapolado, sigma es el recuento real de todo aquello que se sucede una y otra vez en un intervalo infinito compuesto de fotogramas circunstanciales.  El resultado metafórico  de formar parte de ese balance me conduce a una red de información que nos atañe.
  Trayectoria incierta cimentada por hechos pasados, la conclusión universal de nuestro tránsito, o la búsqueda hacia el orden y el caos, teniendo en cuenta que el orden queremos conocerlo y el caos es otro tipo de orden, sólo que de características impredecibles.
  En esa línea argumental, dentro de una micra biológica con esperanza de existencia, mi gato se chupa las patas, mi hermana acaba de leerse los renglones torcidos de Dios, y mi madre se aplatana en el sofá habiendo acabado de potar, deduciendo que le he pegado un maldito virus.
  El siete es el número natural que sigue al seis y precede al ocho. Siete son los pecados capitales, los días de la semana y los colores del arco iris. La reflexión se da tras siete días, y cuando posponemos algo para la semana siguiente sabemos que dentro de ese rango nunca se sobrepasará el número siete.
  El siete es el resultado de la suma entre el tres (representación de lo celeste) y el cuatro (representación de lo terrenal). Se considera el símbolo perfecto que relaciona lo divino y lo humano, resultante de la creación llevada a cabo en siete días.
  En el Libro del Apocalipsis se abren siete sellos antes de que se desate la ira de Dios, que somete al mundo a siete juicios -cuatro para la naturaleza y tres para el resto de las cosas- y es escoltado por siete ángeles que hacen sonar siete trompetas para enviar siete castigos sobre los injustos.
 William Shakespeare dividió en siete las edades del hombre: infancia, niñez, el amante, el soldado, el adulto, la edad avanzada y la senilidad.
 Mi Final Fantasy favorito es el siete.
  Las notas musicales: do, re, mi, fa, sol, la, si, son siete. Siete son las maravillas del mundo y siete las artes del hombre, siete son las vidas de Nico, mi gato, y siete los libros de mi saga de libros, sin olvidar los siete de Harry Potter.
   En el hinduismo existen siete chakras en el cuerpo humano y en el bushido siete son sus virtudes.
 El siete es un número turquesa, decrece hacia el verde y progresa hacia el celeste. Nací el siete.
  Siete son los Blues que bailo conmigo mismo, en un opaco Sigma que luce con hondura, pero hacia adentro.
  Contrariamente a su significado, la sensualidad armónica se describe bajo un blues, el sonido repetitivo de sus compases pueden ser oportunos en cualquier instante. Puedes sentir un blues en la tokio tower, en una tarde agria, en una cita, en un antro o en el ritmo pausado con el que transcurre tu entorno, lo más cachondo es que probablemente ni siquiera has sido nunca tendencioso a escuchar blues. Pero su connotación sórdida ante el mundo y la crudeza romántica con la que suena, induce a observar cómo dentro de un recorrido con final, en donde se recopilan historias, el realismo acre que se antepone a tus pies no es ni tan dulce ni tan agrio. Tan sólo es lo que es.
  Al final todo resulta ser romántico y de alguna forma, dentro de un contenedor de contenedores, rico en matices.
  Sigma Seven Blues.


  En Tokio conocí a un chaval que era un crack con la fotografía. Carlos Santiago Ramal. Recuerdo que siempre iba el cabrón con una pedazo cámara y haciendo fotografías de todo lo que podía. Ha recopilado todas en un libro, llamado Japan Dreams. Y llevaba con la idea de pedirle que me cediese las fotos para colocarlas aquí, para que veáis lo flipantes que son. Es acojonante lo que hace una buena cámara y por supuesto, un tío que sabe sacar las fotos. Publicaré las fotos en 4 capítulos de Japan Dreams. Aquí os dejo el primer capítulo cedido por éste artista, para que soñéis despiertos un poco… Muchas gracias de nuevo, Carlos ;)






















































































































  Próxima entrada: Miércoles 25-01-2012

  P.D. Los que me escribisteis en la anterior entrada, tenéis las respuestas ahí mismo :)